Translation from English into Spanish

Original text in English: Science

CED in Antarctica

In January 2000 I took my CED micro1401 on a trip to the bottom of the world. I was taking part in a training and research course run by the American National Science Foundation to investigate "Integrative Biology and Adaptations of Antarctic Marine Organisms" at McMurdo Station in Antarctica. This annual course enables participants to learn first hand about a wide range of Antarctic biology, and to carry out research using the outstanding facilities at McMurdo. I took the opportunity to initiate a research program that will analyse the effects of temperature on neuronal function of marine invertebrates, one of which is a large Antarctic isopod that is distantly related to woodlice. The small size and low weight of the micro1401 and its recently developed USB interface for my laptop computer were crucial in keeping my load of equipment below the strict weight limits imposed on us for the flight 4000km south from New Zealand.

The main thrust of research in my laboratory is to understand how nervous systems of insects carry out computations that allow them to make precisely directed limb movements. In fact, i am more used to working with desert locusts than with weird marine creatures! So what is the connection with Antarctica? My interest comes from the observation that although physiological processes slow down dramatically as temperature falls, Antarctic marine invertevrates such as the giant isopyptonotus antarcticus, still manage to get around rather rapidly, find food and presumably avoid predators, all at -1.8ºC. I want to determine what mechanisms permit their nervous systems to operate quickly enough to drive these complex behaviours. A second general question is to ask if these animals, which have evolved in an extremely stable thermal environment for millions of years, can adapt to changes in temperature. By comparing neuronal function in Antarctic isopods with that of their relatives from the coast of England (which experience wide fluctuations in temperature), I hope to determine how nervous systems maintain their precise patterns of activity as the rates of underlying physiological processes undergo marked changes.

 

My translation into Spanish

CED en la Antártida

En enero de 2000, me llevé mi Micro1401 de CED de viaje al fin del mundo. Estaba participando en un curso de formación e investigación organizado por la American National Science Foundation para estudiar «La biología integrativa y las adaptaciones de los organismos marinos antárticos» en la estación de McMurdo de la Antártida. Este curso anual permite a sus participantes aprender de primera mano sobre una gran variedad biológica antártica y llevar a cabo investigaciones usando las excepcionales instalaciones de McMurdo. Aproveché la ocasión para poner en marcha un programa de investigación que analizará los efectos de la temperatura en la función neuronal de los invertebrados marinos, uno de los cuales es un isópodo antártico de gran tamaño que es pariente lejano de la cochinilla. El pequeño tamaño y el bajo peso del Micro1401 y su interfaz USB para mi ordenador portátil, desarrollada poco tiempo antes, fueron decisivos para mantener el peso de mi equipo por debajo de los estrictos límites que se nos impusieron para el vuelo a 4000 km al sur de Nueva Zelanda.

El principal objetivo de la investigación en mi laboratorio es comprender cómo los sistemas nerviosos de los insectos llevan a cabo cómputos que les permiten mover las extremidades dirigiéndolas con precisión. De hecho, estoy más habituado a trabajar con langostas del desierto que con extrañas criaturas marinas. Así que ¿qué relación tiene esto con la Antártida? Mi interés proviene de la observación de que, aunque los procesos fisiológicos se ralenticen drásticamente a medida que baja la temperatura, los invertebrados marinos antárticos como la cochinilla gigante, Isopyptonotus antarcticus, logran desplazarse bastante rápido, encontrar comida y, presumiblemente, evitar a sus depredadores, y todo esto a −1,8 ºC. Quiero determinar qué mecanismos les permiten a sus sistemas nerviosos actuar lo suficientemente rápido como para poner en marcha estos complejos comportamientos. La segunda cuestión general que plantear es si estos animales, que han evolucionado en un entorno térmico extremadamente estable durante millones de años, pueden adaptarse a los cambios de temperatura. Comparando la función neuronal de los isópodos antárticos con la de sus parientes de la costa de Inglaterra (que sufren grandes fluctuaciones de temperatura), espero poder determinar cómo mantienen los sistemas nerviosos patrones de actividad precisos mientras el ritmo de los procesos fisiológicos subyacentes experimenta cambios acusados.

Original text in English: Tourism

Malta

Positioned at the center of the Mediterranean, the Maltese archipelago includes the main islands of Malta (246 square miles), Gozo and Comino, all connected by ferry. The independent state of Malta, 60 miles south of Sicily and 180 miles from Tunisia, has a unique charm. It’s a republic within the British Commonwealth but has Afro-centric and Arabic influences and Sicilian inspired cuisine.

With 7,000 years of history, the destination is described as an open air museum, with its medieval walled citadels, baroque churches, palaces, megalithic temples and forts. Europe’s smallest capital, Valletta, was built by the Knights of St. John, who planned the city as a refuge to care for wounded soldiers during the Crusades. It’s surrounded by forts and bastion walls. In the oratory of the Co-Cathedral of St. John is Caravaggio’s painting of the beheading of St. John.

The Manoel Theater, the second oldest in Europe, holds opera, theater, music and ballet performances. This dynamic city also has cafes, wine bars, palaces, old world shops, nightclubs and casinos.

The fortified medieval city of Mdina, towering over the island, is entered by a stone drawbridge that leads to a labyrinth of narrow streets and tiny piazzas. Its cathedral, museum and dungeons should not be missed. Rabat has Baroque churches and St. Paul’s and St. Agatha’s Catacombs. At the Blue Grotto, sail through an underground cave swirling with bright blue waters.

Typical fishing hamlets dot the coves at the southernmost tip of Malta. These scenic waterfronts are packed with colorfully painted boats strewn with fishing nets; the catch of the day can be enjoyed at family run tavernas. Sunworshippers should head to the northern beach resort areas of Mellieha Bay, Ghajn Tuffieha and Golden Bay.

My translation into Spanish

Malta

Situado en el centro del Mediterráneo, el archipiélago maltés consta de las islas principales de Malta (637 km2), Gozo y Comino, todas ellas conectadas por ferri. El Estado independiente de Malta, situado 96 km al sur de Sicilia y a 289 km de Túnez, tiene un encanto especial. Se trata de una república que pertenece a la Commonwealth británica pero también tiene influencias africanas y árabes y una gastronomía de inspiración siciliana.

Con 7000 años de historia, este destino está considerado un museo al aire libre, con sus ciudadelas amuralladas medievales, iglesias barrocas, palacios, templos megalíticos y fortalezas. La capital más pequeña de Europa, La Valeta, fue construida por los Caballeros de San Juan, que planificaron la ciudad como un refugio para cuidar a los soldados heridos durante las Cruzadas. Está rodeada de fortalezas y murallas de baluartes. En la capilla de la Concatedral de San Juan se encuentra el cuadro de Caravaggio de la decapitación de San Juan.

El Teatro Manoel, el segundo más antiguo de Europa, acoge óperas, obras de teatro, actuaciones musicales y espectáculos de ballet. Esta dinámica ciudad también tiene cafés, bodegas, palacios, tiendas antiguas, discotecas y casinos.

Un puente levadizo de piedra da acceso a la ciudad medieval fortificada de Mdina, que se alza sobre la isla, y conduce a un laberinto de calles estrechas y diminutas plazas. Su catedral, su museo y sus calabozos son visitas ineludibles. Rabat tiene iglesias barrocas y las Catacumbas de San Pablo y Santa Ágata. En el Blue Grotto, navega por una cueva subterránea dejándote llevar por los remolinos de las aguas de azul intenso.

Típicas aldeas de pescadores salpican las calas del extremo sur de Malta. Estas espectaculares zonas costeras están llenas de barcos pintados de colores y cubiertos de redes de pesca. La pesca del día puede disfrutarse en tabernas regentadas por familias. Los fanáticos del sol deberían dirigirse a las zonas de complejos playeros del norte de Mellieha Bay, Ghajn Tuffieha y Golden Bay.

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